Ligia Castro de Doens es una líder regional en sostenibilidad y acción climática, con una trayectoria destacada en la articulación entre políticas ambientales y el sistema financiero. Ha impulsado la incorporación de criterios ESG en la toma de decisiones públicas y privadas, posicionándose como una figura clave en el desarrollo de las finanzas sostenibles en el país.
Su trayectoria profesional se ha centrado en integrar la sostenibilidad ambiental dentro de América Latina. Su experiencia se consolidó durante su etapa en CAF – Banco de Desarrollo de América Latina, donde formó parte del área ambiental, que con el tiempo evolucionó desde el Departamento de Ambiente hacia estructuras más robustas como la Dirección Ambiental y posteriormente la Dirección de Ambiente y Cambio Climático.
En 2011, participó en un proceso de transformación interna que buscó romper los esquemas tradicionales de trabajo aislado y promover una integración transversal de la sostenibilidad en toda la institución. En ese periodo, impulsó dinámicas de colaboración entre áreas estratégicas como Evaluación de Riesgo, Finanzas y las vicepresidencias de Operaciones, promoviendo el trabajo en equipo como una condición necesaria para que la sostenibilidad dejara de ser un componente separado y se convirtiera en un criterio estructural dentro del modelo financiero del banco.
Esta etapa le permitió comprender en profundidad cómo se conectan los criterios ambientales con el funcionamiento real del financiamiento: desde la relación con los Ministerios de Economía y Finanzas, hasta la articulación con empresas privadas y banca comercial, a través de proyectos financiados directamente o mediante líneas de crédito. A partir de ahí, su perfil se fue definiendo como un puente técnico entre sostenibilidad, gestión pública y mercado financiero.
Tras su salida de CAF y su regreso a Panamá, se incorporó a la Dirección de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente. Desde esa posición, enfocó su trabajo en apoyar al Ministerio de Economía y Finanzas para que los nuevos proyectos gubernamentales se diseñaran con estructuras, criterios e indicadores capaces de acceder a financiamiento sostenible o financiamiento verde, especialmente proveniente de organismos multilaterales como el Banco Mundial, el BID y la propia CAF.
A lo largo de su carrera, Ligia ha sostenido una visión técnica clara: los proyectos no solo deben nacer con un enfoque verde, sino que deben ser monitoreados durante su ejecución para asegurar el cumplimiento real de indicadores de reducción de emisiones, adaptación y resiliencia. En su perspectiva, cuando no existe verificación, los proyectos pueden iniciar como sostenibles y terminar convirtiéndose en “marrones”, perdiendo coherencia ambiental y credibilidad financiera. En línea con esta visión, ha ofrecido consultorías relacionadas con finanzas sostenibles, criterios ESG y el fortalecimiento de mecanismos de monitoreo y verificación para asegurar la integridad ambiental de las iniciativas.
En la actualidad, Ligia continúa colaborando con el Grupo de Trabajo de Finanzas Sostenibles de Panamá y, paralelamente, trabaja con la Universidad Marítima Internacional de Panamá en la creación de un centro de investigación y fortalecimiento de capacidades marino-portuarias y marino-costeras, promoviendo un modelo de economía verde-azul que no solo contemple la sostenibilidad ambiental, sino también la sostenibilidad social y el desarrollo inclusivo. Desde esta línea, defiende que el crecimiento económico sostenible debe comenzar desde lo local, fortaleciendo cooperativas y pequeñas y medianas empresas como parte esencial de cadenas de valor que, a largo plazo, alimentan la macroeconomía.
Además de su labor técnica, Ligia mantiene una actividad constante de divulgación. Publica semanalmente en la prensa panameña artículos con un enfoque educativo orientado a explicar terminologías y construir puentes entre ambientalistas, empresas y gobiernos. Su objetivo es impulsar una visión propositiva, donde la conservación del ambiente se convierta en una vía para lograr un desarrollo sostenible, inclusivo y de beneficio común para comunidades, sector privado, instituciones públicas y naturaleza.
Es importante destacar que Ligia ha desarrollado e impulsado programas como RTH Corporativo – Carbono, el primero en Panamá orientado a medir, reducir y gestionar la huella de carbono a nivel organizacional, integrando al sector privado, instituciones públicas y sociedad civil en la transición hacia modelos productivos más sostenibles.
