Tras el sismo del 10 de agosto, la banca colombiana puso sobre la mesa algo más que solidaridad: crédito al 8%, alivios para empresas, desembolsos de seguros y una donación privada de $200,000 millones. Bancolombia, Davivienda y Grupo Aval han convertido el financiamiento en una pieza central de la reconstrucción.

La estrategia, articulada con el Gobierno Nacional, busca que el acceso al financiamiento se convierta en una de las principales herramientas para acelerar la reconstrucción de viviendas, recuperar empresas y aliviar la situación financiera de las familias damnificadas.

 

Bancolombia lleva la tasa de vivienda al 8%

Uno de los primeros anuncios reconocidos públicamente fue el de Bancolombia, que estableció una tasa del 8% efectivo anual para nuevos créditos de vivienda en las zonas afectadas por el terremoto.

La medida recibió el reconocimiento de Abelardo De La Espriella, quien destacó el impacto que una reducción de las tasas puede tener sobre el acceso al crédito de las familias afectadas.

“La decisión de Bancolombia de reducir al 8% efectivo anual la tasa para nuevos créditos de vivienda en las zonas afectadas por el terremoto demuestra algo que sostuve durante la campaña: sí es posible bajar las tasas de interés y facilitar el acceso al crédito de los colombianos. Agradezco este gesto de solidaridad con las familias afectadas”. 

— Abelardo De La Espriella

El anuncio adquiere especial relevancia por el peso de Bancolombia dentro del sistema financiero del país. A junio de 2026, la entidad reportaba utilidades por $3.9 billones.

Pero Bancolombia no está solo. Davivienda y Grupo Aval también han estructurado paquetes de apoyo que amplían la respuesta del sector financiero hacia vivienda, empresas y personas afectadas.

 

Davivienda combina seguros, vivienda y recuperación empresarial

Davivienda, junto con Seguros Bolívar, activó desembolsos iniciales por $20,000 millones correspondientes a coberturas de seguros.

En materia de vivienda, el banco puso a disposición de clientes y no clientes líneas de crédito para adquisición y reparación a una tasa del 8% E.A.

La estrategia también contempla la recuperación del tejido empresarial. Davivienda ofrece tasas preferenciales desde IBR+0% y plazos de hasta seis años, dependiendo del nivel de afectación, con el objetivo de facilitar la recuperación de la actividad productiva.

A las soluciones financieras se suma un componente tecnológico. La iniciativa contempla evaluaciones técnicas mediante Inteligencia Artificial y la integración de oferta inmobiliaria a través de la plataforma Ciencuadras.

De esta forma, el apoyo no se limita a proporcionar liquidez: busca conectar financiamiento, evaluación de daños y alternativas inmobiliarias dentro de un mismo ecosistema de recuperación.

 

Grupo Aval despliega apoyo a través de cuatro bancos

Grupo Aval se incorporó al esfuerzo mediante Banco de Bogotá, Banco de Occidente, Banco Popular y Banco AV Villas, con medidas dirigidas tanto a las familias como a los negocios afectados.

El paquete está acompañado por una donación personal de $200,000 millones realizada por Luis Carlos Sarmiento Angulo y su esposa, Fanny Gutiérrez de Sarmiento.

En vivienda, las entidades de Grupo Aval establecieron una tasa del 8% para créditos hipotecarios de hasta $500 millones, destinada a viviendas cuya entrega esté prevista durante los próximos seis meses.

El conglomerado también diseñó condiciones especiales para pequeños negocios afectados por el terremoto.

Las empresas con ingresos de hasta $1,000 millones anuales podrán acceder a financiamiento a 36 meses, con un 50% de descuento en la tasa de interés durante los primeros seis meses y seis meses de gracia a capital.

Adicionalmente, Grupo Aval contempla soluciones financieras para más de 1,000 colaboradores damnificados.

 

El crédito se convierte en una herramienta de reconstrucción

La respuesta de los principales conglomerados financieros colombianos muestra una dimensión que va más allá de las donaciones extraordinarias.

La reconstrucción necesitará capital para reparar o adquirir viviendas, reactivar comercios, recuperar capacidad productiva y permitir que familias y empresas puedan reorganizar sus obligaciones financieras después de la emergencia.

En ese escenario, la coincidencia de una tasa del 8% para determinadas líneas de vivienda entre algunas de las principales entidades financieras del país constituye una de las señales más relevantes de la estrategia.

También lo es la combinación de instrumentos: seguros para atender daños inmediatos, crédito preferencial para financiar la recuperación y condiciones especiales para evitar que la falta de liquidez profundice el impacto económico del desastre.

 

Una prueba para el papel de la banca en momentos de crisis

La movilización abre además una discusión más amplia sobre el papel que puede desempeñar el sistema financiero cuando una emergencia trasciende la capacidad económica de hogares y empresas.

Bancolombia, Davivienda y Grupo Aval están utilizando diferentes mecanismos, pero convergen en un mismo objetivo: reducir el costo financiero de la reconstrucción y facilitar el acceso al capital en las zonas afectadas.

El verdadero alcance de estas iniciativas dependerá ahora de su ejecución: cuántas familias logren acceder a las condiciones preferenciales, cuánto financiamiento llegue efectivamente a las empresas damnificadas y con qué rapidez estos recursos se traduzcan en viviendas recuperadas y negocios nuevamente operativos.

La reconstrucción apenas comienza. Y en esta ocasión, la banca colombiana busca convertirse no solo en fuente de financiamiento, sino en uno de los motores de la recuperación económica de las regiones afectadas.